Hoy los negocios de todo tipo están inmersos en la Sociedad del Conocimiento y ya no más en un mundo en que la información podía hacer la diferencia en el mercado. Este gran cambio ha ocurrido en los últimos años como resultado de fenómenos tan diversos y dispersos como la globalización, la revolución de la informática y el surgimiento de Internet, la emergencia de nuevas tecnologías, que redefinen los estándares de diseño y efectividad de los procesos productivos. Por otra parte, la transformación de los negocios, outsourcing y nuevos clusters, se manifiestan con una mayor complejidad de la nueva cadena de valor y la necesidad de nuevas formas de coordinación con múltiples variantes. El mayor impacto de estos fenómenos que ocurren acelerada y simultáneamente, potenciándose entre sí, es que el conocimiento necesario para operar en los negocios se ha transferido desde la alta administración a loa ejecutivos, profesionales y trabajadores especializados. Son ellos los que realizan los procesos productivos y de valor clave de la empresa. Hoy la empresa debe ser vista como un sistema integrado por los dueños, directivos, ejecutivos superiores, profesionales y trabajadores, incluyendo a proveedores y clientes. Las personas se constituyen así en las principales palancas de creación de valor en los procesos productivos y de servicios. Cada grupo y cada individuo posee conocimientos y talentos distintivos que deben ser detectados, desarrollados y aprovechados en beneficio del sistema empresa y su sustentabilidad. La adecuada y efectiva gestión de las personas, sus conocimientos y talentos es y será, cada vez más, el factor determinante del éxito empresarial y la creación de valor en los negocios. |